nov 092014
 
Pintura de Nietzsche

Pintura de Nietzsche

Nietsche es uno de los fundadores de los grandes discursos filosóficos modernos. En esta serie encontramos también las concepciones de Marx, tanto como la de Freud. Cada uno con sus diferencias han logrado generar un modo de lectura que caracteriza la llamada modernidad filosófica y política, caracterizada por el proyecto por parte del hombre de hacerse cargo de su propio destino.

Intentar realizar un resumen de la filosofía nietzscheana es un reto sumamente interesante pero que probablemente no podamos agotar en una sola nota. Tentativamente ofrecemos esta lectura de su obra como punto inicial para recorrer sus textos.

Podemos localizar la lógica nietzscheana a través del texto El ocaso de los ídolos. En este texto se intenta producir una inversión de la filosofía platónica. Para Nietzsche, el platonismo utiliza el mundo inteligible como escudo del cuerpo, es decir que al sufrir el cuerpo se refugia en el alma, inmortal, que trae como consecuencia la creencia en otro mundo que será el encargado de dar sentido a lo que acontece en el mundo terrenal. Esta concepción transmundana es propia de una filosofía racional y ordenada que Nietzsche atribuye a una visión apolínea del mundo (basada en el dios greigo Apolo, relacionado con la razón, el orden y la luz). El platonismo, comenzando por sócrates, traza una línea directa entre la racionalidad y la verdad: la verdad se sustenta en la razón, abstracta e inteligible que confiere al cuerpo el error en el pensamiento, las equivocaciones en los saberes.

Sol, pintura de Soraya Racca. El sol es la figura apolínea de la razón y la verdad.

Pero para Nietzsche es necesario cambiar esta visión apolínea por una visión dionisíaca. A diferencia de la racionalidad y el orden propio del dios Apolo, Dionisio o Dionisos, se caracteriza por el goce de las experiencias terrenales, corpóreas, propias de este mundo y que se identifica con las fiestas, bacanales, orgías y la noche. En este sentido, para Nietzsche se trata de conseguir liberarse de los valores propios de una concepción filosófica que odia al cuerpo para poder hacer del cuerpo centro de conocer, de experiencia del devenir que podrá ponerse en el eje de la interpretación. Todo es interpretado, y esa es la posibilidad de establecer cualquier conocimiento, por eso Nietzsche apuesta por una genealogía de los conceptos, que es lo que nos permite pensar críticamente de dónde provienen los conceptos a los que responden nuestros valores en tanto que instituidos por la filosofía clásica. En este nivel es que Nietzsche encuentra necesaria una transmutación de todos los valores. Es esta transformación la que atravesando las figuras metafóricas del camello (esclavo de los viejos valores heredados), el león (el guerrero que lucha por la libertad contra los mandatos) y el niño (momento positivo de creación de valores nuevos), la que lleva a conseguir la constitución del verdadero Superhombre nietzscheano, que ya es capaz de hacer su propia voluntad.

Otras notas relacionadas:

Conceptos: De las tres transformaciones y la transmutación de los valores. Camello, león y niño (Nietzsche)

Fuentes

Nietzsche, F. (1998) El crepúsculo de los ídolos. O como se filosofa con el martillo. Madrid: Alianza Editorial.

Chatelet, F. (1993) Una historia de la razón, Cap 8: El porvenir. Buenos Aires: Nueva Visión.

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